Como recordaréis, el pasado mes de junio se retiró la antena parabólica de Telefónica de la plaza Tournefeuille de Graus sin que se habilitase una solución para que la única pareja de cigüeña blanca de nuestra comarca, que allí anidaba, pudiera seguir haciéndolo en una plataforma alternativa (véase: https://ocbbajaribagorza.blogspot.com/2025/06/un-simple-nido-de-ciguenas.html).
En estos días, que anuncian ya la inminente llegada de la primavera, hemos podido observar de nuevo a nuestras fieles cigüeñas volando por la zona, sin duda, tratando de volver a nidificar en Graus, por lo que nuestro Observatorio Ciudadano de la Biodiversidad (OCB) ha solicitado al Ayuntamiento de Graus una solución viable que les permita hacerlo de manera permanente. Nos hemos basado para formular la solicitud en el escrito de nuestro compañero, ornitólogo y escritor, José Luis Cortés, con el que os dejamos a continuación, pues compartimos totalmente su opinión, perfectamente fundamentada.
La fidelidad de las cigüeñas
Desde hace unas semanas, venimos observando a la pareja de cigüeñas blancas por Graus. Es importante destacar que han comenzado su cortejo nupcial y a reconstruir el nido en la torre de Telefónica de la plaza Tournefeuille. Recordamos que en junio del año pasado se retiró la antena parabólica, y con ella el nido que soportaba. Hace unos años, otro nido fue retirado del mismo lugar. Es bien conocido que las cigüeñas muestran gran fidelidad por los lugares de cría, a pesar de que estos no ofrezcan las mejores garantías. También es proverbial la fidelidad de las parejas de cigüeñas que, salvo excepciones, se mantienen de por vida. Este parece ser nuestro caso.
Este nido, ahora incipiente, tiene un valor adicional: es uno de los situados más al norte de la provincia de Huesca y, por lo que sabemos, el único de la comarca de Ribagorza. En su día, propusimos instalar una plataforma estable, en la misma torre o en sus proximidades. Ahora ya es tarde, pues las cigüeñas han obrado por su cuenta. Pero estaría bien considerar esa posibilidad para el futuro, en la torre o en otro lugar cercano. Sería una buena manera de ayudar a protegerlas y demostrar que podemos vivir en armonía con nuestros vecinos, alados en este caso.
Tras unos años de recuperación, los últimos censos nacionales revelan una preocupante disminución de las poblaciones de cigüeñas. Las causas son diversas, como la destrucción de sus nidos, la colisión con tendidos eléctricos y aerogeneradores, la intensificación agrícola o el envenenamiento con plásticos, a causa de su dependencia de los vertederos para alimentarse. Particularmente nocivas son las gomas elásticas, que ingieren tomándolas por lombrices; al no poder digerirlas, se acumulan en su aparato digestivo y acaban pereciendo por inanición.
Cabe señalar que la cigüeña blanca está incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, a nivel estatal (Real Decreto 139/2011 y Ley 42/2007) y autonómico (Decreto 129/2022). Es decir, se trata de una especie protegida, que no se puede cazar, ni siquiera molestar, y mucho menos destruir sus nidos, en especial en época de cría, todo lo cual está contemplado como delito en el artículo 334 del Código Penal.
La ciudadanía tiene el derecho y el deber de conservar nuestra riqueza natural. Las administraciones públicas deben velar por ello, valorando esa riqueza y haciendo cumplir las leyes. Es responsabilidad de todos proteger una biodiversidad que afronta amenazas crecientes. La cigüeña blanca es uno de los mejores ejemplos de nuestro patrimonio natural y cultural. Se trata de una especie vinculada desde antiguo a nuestros pueblos y ciudades. Ha inspirado leyendas y refranes, es símbolo de fertilidad, de buen tiempo y de buena suerte. Por no hablar de sus efectos beneficiosos para el campo y para los ecosistemas en general. Deberíamos aprovechar la oportunidad de que sea también un emblema de la riqueza natural de nuestra villa, de nuestro entorno. Y apreciar el privilegio que supone su presencia.
José Luis Cortés, ornitólogo y escritor
OCB Baja Ribagorza
